“Alicia se coló por la boca de la madriguera, sin pensar ni un solo instante en cómo podría salir de allí”. Lewis Carroll

jueves, 29 de abril de 2010

BESO DIGITAL



Con la cima del puntero
acaricio tus labios
que sonríen a la cámara.

Con el filo digital
de una flecha intangible
dibujo la línea perfecta
de tu boca.

Pixeléticos dedos
rozando la carne impersuasible
que cede al movimiento de mi mano
sobre un control remoto.

Negro sobre rojo;
mi penumbra acechando tu eros.

En el deslumbrante plano de la pantalla
revolotean mis pupilas aturdidas
por el magnético hechizo de tu imagen.

Deslizo el mouse sobre las estrellas de Van Gogh
que me guiñan el ojo desde el pad
como si el pequeño aditamento plástico
fuera la mágica varita de un hada cenicienta;

empoderada de virtual omnipotencia
arrojo tus nos a la papelera de reciclaje
y deposito un beso sobre las desnudas
valvas abiertas a mi antojo.

Un beso por cada diente
y dos más para que no se te olvide
que en el delgado sitio
de las nanoposibilidades
la que manda soy yo.


Angélica Santa Olaya D. R. ©

4 comentarios:

Domingo dijo...

Me encanta este poema... bello, valiente y duro.
Tal vez la libertad y el sueño se rebelan; son los que crean, sienten y deciden.
Quizá lo importante de un beso es que nazca o que lo sienta el corazón del quien lo da o lo recibe... sobre todo si coinciden.
Gracias Alicia, por compartirlo.

Besos.

LABERINTO ALADO dijo...

Domingo,

Estoy segura de eso que dices... Más allá de la carnalidad, y quizá precisamente por la insustancial, pero definitiva, fuerza de los sentimientos, sea este tipo de sueños -basados en el poder del espíritu- los que otorguen esa libertad portentosa capaz de mover montañas. "Sobre todo si coinciden..." Quizá la fuerza se duplique... quizá las montañas se vuelvan cómplices de los sueños...

Gracias por leer,

Besos.

Anónimo dijo...

Me parece un poema muy sugerente y sobre todo muy "visual". Cerré los ojos y lo pude revivir tal como tú lo imaginaste.
Enhorabuena.
Vicente García Oliva

LABERINTO ALADO dijo...

Gracias Vicente,

por asomarte a mi madriguera... por permitir que las palabras tocaran tus sentidos con la punta leve de sus letras. Tienes razón, es un poema muy visual...y muy besual...

Saludos del otro lado del charco,

Angélica