“Alicia se coló por la boca de la madriguera, sin pensar ni un solo instante en cómo podría salir de allí”. Lewis Carroll

viernes, 18 de septiembre de 2009

PARTEAGUAS DE VERANO

Esta es la portada de la revista PARTEAGUAS número 17 que los amigos del Instituto Cultural de Aguascalientes publicaron recientemente. Un ejemplar de verdad interesante en el que podemos encontrar un Dossier dedicado, nada más y nada menos que a... Lo Prohibido... ¡Uy qué miedo! Un artículo sobre Alfonso Reyes y el cine, escrito por José Woldenberg; otro sobre José Vasconcelos y su apoyo al muralismo mexicano, incluyendo documentos escritos de su puño y letra, de John Charlot. En el Dossier cinco inquietantes artículos sobre las prohibiciones sociales de lo natural (el sexo principalmente) desde un punto de vista político, antropológico y lingüistico. El lenguaje de lo prohibido y el no lenguaje del pecado (en ocasiones lo que se calla es más elocuente que lo que se dice) así como los tabúes religiosos y su transformación en obsesiones grupales que desarticulan la pulsión vital de los individuos. Hilda Hesselbach analiza el surgimiento de estos tabúes que "para muchos de nosotros... [resultan] difíciles de entender [porque] atentan contra los aspectos más elementales de los hombres como seres biológicos." María del Pilar Montes de Oca se ocupa de mostrar como el silencio habla y se convierte no sólo en tabú sino en castigo. El castigo es cultural porque "al prohibir algo, la cultura se protege de lo ajeno... de lo inusitado, de lo extraño, de lo que considera peligroso o simplemente feo." Por su parte, Carlos Gómez Carro señala que lo prohibido no siempre existió como una condición necesaria en la humanización del hombre (valga el pleonasmo y léase así porque se trata de un proceso cultural, no biológico ni natural). Transgredir lo prohibido es fundar un nuevo reino donde el mito sea la culpa y no la naturaleza que existe per se; un espacio nuevo donde la diferencia sea otra vez natural suplantando al ente multipersonal e indefinido que une a los hombres con el adhesivo intangible, pero efectivo, de la culpa. ¿Por qué algunos aceptan callar y cargar con el peso de la culpa y por qué otros nos negamos a hacerlo? La disyuntiva: Ser señalado como extraterrestre, dice Hilda, o permanecer bajo el remanso de una multitud moldeada "a la medida" de los requerimientos del sistema económico vigente. El imperialismo moderno no sería posible, afirma Carlos Gómez, sin la existencia de los expulsables del paraíso vs los elegidos de Dios porque, para los fines de este sistema, tiene que haber un rescatable y un descartable; un premiado y un castigado; y no precisamente en el cielo... Aquí, en la tierra, con empresas que no pagan impuestos por ejemplo... El cine prohibido y por qué es prohibido en la pluma de Evelia Reyes Díaz y más.
Un numerazo este. Felicidades a mis amigos de Aguascalientes. Cómprenla; encontrarán también poesía, cuentos y otros caramelos literarios escritos por Guillermo Samperio, Edilberto Aldán, Eduardo Hidalgo Ruiz y Angélica Santa Olaya... jejeje... Ustedes perdonarán, pero si no lo digo reviento. Encantada estoy de colaborar en este número. Sacudámonos la culpa y el aburrimiento. Aléjense del rincón de los castigados que si a alguien habría que castigar es al que roba y violenta la voluntad de otros. Que tengan un buen fin de semana.

martes, 15 de septiembre de 2009

¡¡¡ME VOY A ESPAÑA CON MI CASA A CUESTAS!!!

Bueno, aún no pensaba hacer público este viaje... Pero mis amigos del Recital Internacional de Poesía Chilango Andaluz de Sevilla 2009, quienes me hicieron el honor de invitarme a presentar mi libro El lado oscuro del espejo y a participar del RCA09, han difundido ya la noticia así que la comparto, pues, con mis lectores. Me voy a España el próximo mes de octubre porque, además, participaré también del Otoño Cultural Iberoamericano que se celebra en Huelva convidada por el poeta Uberto Stabile, el Ayuntamiento y la Universidad de Huelva y otras instituciones andaluzas. Sobra decir que será un sueño cumplido pues no conozco España; origen e imán de estos huesos que se atreven a escribir poesía y a desafiar al mundo con sus necedades.
Dejo AQUI el link del RCA09 donde hoy difundieron la noticia y agradezco al poeta y artista chilango-andaluz, Appu Iván Vergara, haber iniciado este sueño que posibilita la compartición del arte hermanando corazones. Por supuesto agradezco ambas invitaciones porque son un regalazo. Mejor que dinero, mejor que cualquier cosa material porque entrañan atención, hermandad y deseo de compartir; de unir.
Me voy... Estos pies ya quieren echarse a andar en busca de la piedra que late aún a la distancia a través de los siglos. Lo único que sé con seguridad es que no puedo dejar de andar. Así que ya estaré avisándoles cuando sea la hora de partir... En tanto, aquí un poema de los que empujaron mi pluma hace muchos años y que siguen vigentes porque fueron hechos por hombres grandes que sabían del alma y sus esencias; que sabían que las cosas, y las casas, no son sólo negras ni sólo blancas; ni sólo buenas ni sólo malas. Simplemente son y en ello radica su belleza; su amplia y generosa belleza; una belleza que no tiene nada que ver con estereotipos ni maniqueas definiciones.


TODAS LAS CASAS SON OJOS

Todas las casas son ojos
que resplandecen y acechan.

Todas las casas son bocas
que escupen, muerden y besan.

Todas las casas son brazos
que se empujan y se estrechan.

De todas las casas salen
soplos de sombra y de selva.

En todas hay un clamor
de sangres insatisfechas.
Y a un grito todas las casas
se asaltan y se despueblan.

Y a un grito todas se aplacan
y se fecundan, y esperan.

Miguel Hernández


Fotografía: Angélica Santa Olaya
D. R. ©
(Imagen del Códice Durán)

domingo, 13 de septiembre de 2009

EN ROJO

Hoy me siento más roja que de costumbre

La esencia de todos los claveles

agolpada en el centro de mi floración


Los besos que no explotaron

rasguñan el rojo oculto entre las sábanas

Atrincheradas saetas
tus ojos me miran en gris

cronometrando
acechando

la agitada respiración del minuto
encerrado entre dos manecillas

que nunca marcarán las doce en punto


Mi rojo tirita asustado por tanto frio


Quise humedecer las endebles horas

pero el dedo gris de la muerte

detuvo el corazón de los minutos

no hay pasado ni futuro

sólo el palpitar de los granizos

perforando la piel de los nogales


La exacta unión es utopía

y duerme en el lecho

más enrojecido de los sueños

Es difícil olvidar y fácil recordar


Recordar como caen las hojas secas en otoño

como crujen bajo la suela del zapato

y como se las lleva el viento…


Hoy me siento roja…

tan roja

que podría desangrarme
a cada palabra


Angélica Santa Olaya
D. R. ©


Fotografía: Angélica Santa Olaya D. R. ©

martes, 8 de septiembre de 2009


LIBERTAD CRUZANDO OCÉANOS

He vuelto a algunos viejos poemas motivada por la conversación con un amigo que se encuentra al otro lado del océano y nuestras reflexiones acerca de las consecuencias de ir en busca de la libertad que es esencial al hombre. Dejo aquí este poema que escribí hace unos años luego de mi visita, con un grupo de poetas, a una cárcel de Brasil donde otro hombre me regaló su historia -de inocencia como muchas; porque los verdaderos delincuentes están, casi siempre, detrás de grandes escritorios de caoba- un poema escrito por él y un cojin en forma de corazón hecho también por él en el encierro. El hombre afirmaba que la lectura y la poesía mantenían a salvo su cordura porque el pensamiento no puede ser encerrado por nadie excepto por nosotros mismos. Yo sabía muy bien de lo que hablaba aquel hombre que mientras hablaba miraba la pequeñísima obertura de la celda mientras yo imaginaba que su voz se colaba entre los barrotes montada en un avión de papel que era lo único que pasaba entre ellos. El cojin es símbolo del amor que aquel hombre resguardaba del odio en el fondo de su alma. Desde entonces, ese cojín le hace compañía a la silla donde acostumbro leer mecida por los recuerdos. Salud amigos, mientras se pueda, por la vapuleada, utilizada y tan ansiada libertad...


AVIÓN DE PAPEL

Voz,
papel
alado
al viento.

Hombre,
capullo
enteco.

No hay mañana
sólo murmullo de tiempo;
el reloj no retrocede.

La voz se enjuta
bajo su sol de veinte por veinte
mientras su alma
en un poema entreteje.

Avión de papel
cruza fronteras
monta el viento,
atisba el otro lado
de la espera.

Espera
espera
es
pe
ra
.
.
.


Angélica Santa Olaya D. R. ©

"Habitar el tiempo"
México, Ed. Tintanueva, 2005.

Fotografía: Angélica Santa Olaya D. R. ©

sábado, 5 de septiembre de 2009


MI NO CUMPLEAÑOS

El domingo cumplo años otra vez y este cumpleaños no sería tan especial si no fuera porque en febrero me estaba petateando. La insurrecta resucitó porque la muerte se descuidó y el destino aún tenía un as bajo la manga. Así que cumpliré
un casi año o, como dirían el Conejo y el Sombrerero loco, mi no cumpleaños porque, en realidad, ni hoy ni mañana habrá un solo año cumplido. Lo chido es que también a los no cumpleaños se invita a los amigos y eso me motiva a escribir esto. Un poco en esa actitud de los niños que se golpean y repiten el golpe en cámara lenta para comprender qué sucedió.
Mientras estuve en el hospital hubo amigos y amores que permanecieron a mi lado cuidándome, atendiéndome, animándome y anclándome a la vida; compartiendo su aliento conmigo hasta que pude, otra vez, respirar por mí misma. Ellos saben quienes son.
De los amigos se dicen muchas cosas. Que si son pocos, que si son muchos, que si son o no son… Lo que yo sé es que el mundo cambia y con ella los amigos. Unos llegan para quedarse en nuestras vidas; otros se van y luego regresan; otros un día cierran la puerta y ya no vuelven;algunos pasan como ráfagas vitales por nuestras vidas y otros son como piedritas en el zapato porque tiene que haber alguien, alguna vez, que nos diga la verdad aunque duela. Hay otros, también, que no están, a veces, en el lugar físico donde nosotros estamos, pero están. A otros, simplemente, hay que dejarlos ir... Siempre falta alguien por una u otra razón; pero no importa… porque, como dice mi querido Bernal, finalmente está quien tiene que estar. No importa si tiene derecho de antigüedad o si llegó apenas hace unos días… Los amigos siempre son regalos, más o menos duraderos, que la vida nos da.
Estando encerrada en el cuarto de hospital, durante dos semanas, lo que más deseaba era poder tocar el árbol inmenso que veía a través del cristal de mi ventana; sentir sobre mi cara ese aire que adivinaba fresco y que hacía bailar con dulzura las ramas del árbol; quería caminar a algún sitio, el que fuera, pero caminar… sin tener que tropezar con cuatro paredes y un ejército de enfermeras. Ahí me hice el propósito de disfrutar cada momento que la vida me regalara con quien deseara también disfrutar y no dejar pasar los instantes que a veces desperdiciamos sin hacer o decir lo que realmente queremos. Créanme, ahora sé que es importante decir y hacer lo que queremos; lo que sentimos.
Cada uno de mis amigos sabe que lo quiero y sabe como lo quiero porque si alguna cualidad tienen los amigos es la de meterse, cada uno a su manera, en nuestro corazón. Con unos tomo café y a veces lloro; con otros planeo travesuras; están también los que me abrazan hasta que no puedo respirar; los que me besan; los que me regañan; los que me regalan canciones y poemas que dejan por ahí "olvidados"; los que visitan mi blog y ocupan algunos minutos de su tiempo en dejarme algún comentario; los que escuchan conmigo el ipod, cada quien con un audífono, y me hacen reír porque saben que la risa es, también, aire; están los apapachadores y los rejegos y todos tienen un lugar especial en mi vida.
Por eso hoy sé que no importa si mañana, en mi fiesta de no cumpleaños, no estaremos todos los que somos o no seremos todos los que estamos. Estará bien que estemos ahí los que estaremos porque lo que realmente importa es que la vida nos ha dicho que sí y podremos tocarnos, besarnos, abrazarnos, bailar, cantar, gritar, brincar o lo que a cada uno le haga más feliz hacer.
Yo creo que la felicidad -ya lo he mencionado otras veces y lo repito porque soy bien necia- está construida, como una red, de pequeños momentos, instantes a veces, que zumban a nuestro alrededor como mosquitos para llamar nuestra atención. Pero a veces estamos tan distraídos, temerosos u ocupados que no los escuchamos y los dejamos pasar. Los agujeros siempre existen; hay que tejer la red a su alrededor para tener algún cobijo el día que sea necesario.
Doy gracias a la vida por regalarme este momento para decir a mis amigos que hoy, para mí, todo está bien… simplemente porque estamos, jocosa y desmadrosamente, vivos
. Porque sé que nada es más importante que VIVIR. Cumplimos años un día al año y los otros 364 días son de no cumpleaños; ¿Por qué no habríamos de celebrarlos? O mejor aún... Son, tal vez, precisamente los que deberíamos celebrar. Así que... ¡Feliz no cumpleaños a mi!